Si tiene dolor, hinchazón o pesadez en las piernas, tobillos o pelvis, es posible que tenga várices (insuficiencia venosa). Normalmente, las personas que sufren de venas varicosas padecen de dolores al estar paradas o mientras caminan por largo tiempo. La insuficiencia venosa es una enfermedad y debe ser tratada por profesionales que se especializan en el manejo integral de las venas varicosas, incluyendo el diagnóstico y tratamiento.

Somos uno de los centros de cuidad de venas más respetado de la nación. Nuestros médicos son certificados con especialización vascular y radiología intervencionista. Nos especializamos en las más recientes técnicas para diagnosticar imágenes y realizar el tratamiento endovascular menos invasivo.

Además de obtener un historial medico detallado y un examen físico, hacemos una evaluación completa por medio del ultrasonido, lo que ayudará a identificar el origen de la enfermedad venosa. Como sabemos que la anatomía y la condición venosa de cada paciente son únicas, hemos desarrollado un tratamiento individualizado y especializado para cada paciente que atendemos.

No. Las várices pueden existir aunque no las vea. El hecho de que no ve las venas varicosas no significa que no las tenga. Nuestra evaluación diagnóstica puede indicar que está sufriendo de venas varicosas, aun cuando no sean visibles. A menudo, alguien que sufre de dolor de pernas visita al doctor sin saber que sufre de várices.

Las venas contienen válvulas de un solo sentido, que permiten llevar la sangre en una sola dirección de vuelta al corazón. Si las válvulas están fallando, la sangre puede ir en dirección contraria –distante al corazón-. Esta condición se conoce como “Reflujo venoso” y puede resultar en una dolorosa hinchazón, daños a la piel, coágulos u otras complicaciones.

En el IVC, ofrecemos un método que es menos invasivo, brindamos alternativas avanzadas para el tratamiento de las venas en vez de cirugías tradicionales como “stripping” arrancamiento o ligación. Estos procedimientos nos permiten tratar el principal origen del reflujo, o venas enfermas que alimentan la varicosis. En muchos casos, una pequeña sonda (o catéter) se introduce dentro de la vena, lo cual nos permite tratarla usando láser y otras tecnologías. También realizamos escleroterápia y la extirpación limitada de la vena enferma, dependiendo del tamaño y el lugar donde se localiza.

Cada tratamiento es realizado con un anestésico local administrado en una parte específica en la pierna, y dura aproximadamente una hora. Dependiendo de cada situación particular, el procedimiento puede durar más. Inmediatamente después del procedimiento, puede continuar con su actividad diaria, pero con algunas limitaciones.

Puede sentir una leve incomodidad, pero generalmente es tolerable. Administramos el anestésico en el área donde el procedimiento se llevará a cabo. Después del procedimiento puede tomar antiinflamatorios, que puede obtener en farmacias sin prescripción médica.

A menos que la ocupación requiera fuerza física, no debe limitar su actividad después del procedimiento. La mayoría de la recuperación ocurre en la primera semana, pero los pacientes generalmente pueden continuar con sus actividades diarias dentro de unas horas después de completado el procedimiento.

El flujo sanguíneo de las venas varicosas, se desvía hacia otras venas saludables, las cuales fácilmente compensan el flujo de las venas tratadas y cerradas.

Puede dejar pequeñas cicatrices debido al tipo de tratamiento que realizamos. En algunos casos, el área tratada puede mostrar un leve residuo bronceado o una decoloración ligera. Esos cambios generalmente disminuyen con el tiempo.

En la mayoría de los casos, se necesita más de una visita para tratar las várices. Sin embargo, si sólo hay una vena que causa problemas, no más de una sesión puede ser necesaria. También consideramos que un régimen de evaluación es una parte importante en el cuidado de cualquiera de nuestros pacientes.

Absolutamente. Así como puede tener venas varicosas en las piernas, también puede tener en la pelvis. Días antes de la menstruación, algunas mujeres tienen dolores punzantes en las caderas y piernas, lo cual es síntoma común de Insuficiencia venosa pélvica. Los médicos de IVC son expertos en tratar esta condición.

As we only serve one client at a time, an appointment means that we reserved that specific time for you. If you need to cancel or reschedule your appointment, please call us at least 24 hours in advance.

El estado de embarazo puede hacer que la mujer sea más susceptible a desarrollar várices. Durante el embarazo, la combinación entre la compresión en la vena pélvica y la disminución de la firmeza del músculo en la pared venosa, produce distensión en la vena. Ya que la firmeza del músculo ayuda a la vena a bombear sangre al corazón, la relajación del músculo puede resultar en excesiva acumulación de sangre en las venas de las piernas, lo cual contribuye al desarrollo de várices.

Si las venas varicosas o la insuficiencia venosa pélvica hacen que el embarazo (y tiempo entre embarazo) sea intolerable, hay tratamientos disponibles previos a futuros embarazo. No debe esperar hasta dejar de tener hijos para recibir tratamiento.

Debido a la genética y muchos otros factores puede estar predispuesto a problemas en el futuro. En algunos casos vemos nuestro servicio como “Varices en gestión continua” en vez de “una vez cura todo”. Al no haber una manera definitiva en la prevención que venas adicionales se enfermen, las várices pueden ser un desafío constante para algunos individuos.

La mayoría de las compañías de seguro cubren gran parte de los procedimientos que ofrecemos. Si hay preguntas en cuanto a la cobertura de su póliza, nuestro personal puede determinar si su seguro aprueba los gastos. Si su seguro no cubre el tratamiento, podemos arreglar opciones de pago que satisfagan sus necesidades individuales.

When you see the gold seals of accreditation prominently displayed in our imaging facility, you can be sure that you are in a facility that meets standards for imaging quality and safety. Look for the ACR Gold Seals of Accreditation.
To achieve the ACR Gold Standard of Accreditation, our facility’s personnel qualifications, equipment requirements, quality assurance, and quality control procedures have gone through a rigorous review process and have met specific qualifications. It’s important for patients to know that every aspect of the ACR accreditation process is overseen by board-certified, expert radiologists and medical physicists in advanced diagnostic imaging.

Our facility has voluntarily gone through a vigorous review process to ensure that we meet nationally-accepted standards of care. Our personnel are well qualified, through education and certification, to perform medical imaging, interpret your images, and administer your radiation therapy treatments. Our equipment is appropriate for the test or treatment you will receive, and our facility meets or exceeds quality assurance and safety guidelines.

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